Proceso Cx en edificios existentes: EECx/RCx
Seguro que te ha pasado alguna vez: un edificio que aparentemente funciona correctamente, pero donde el consumo energético aumenta sin una razón clara, algunas zonas nunca terminan de ser confortables o ciertos equipos “van tirando” aunque nadie sabe realmente si están trabajando como deberían.
Y ahí está la clave: que un edificio funcione no significa necesariamente que funcione bien.
En un contexto marcado por el incremento de los costes energéticos y por unos requisitos regulatorios cada vez más exigentes (RITE, ISO 50001, EPBD), el proceso de Retrocommissioning (RCx) se ha convertido en una herramienta fundamental para mejorar el rendimiento de los edificios existentes sin necesidad de acometer grandes inversiones.
El objetivo del RCx es claro: recuperar el funcionamiento óptimo que el edificio debería estar ofreciendo, identificando desviaciones, ineficiencias y oportunidades de mejora que muchas veces pasan desapercibidas en la operación diaria.
Además de reducir consumos y costes operativos, un proceso de RCx permite:
- Mejorar el confort de los usuarios.
- Optimizar el funcionamiento de las instalaciones.
- Detectar fallos ocultos o malas configuraciones.
- Alargar la vida útil de los equipos.
- Facilitar el cumplimiento normativo y los objetivos de sostenibilidad.
Con esta idea en mente, hemos preparado el documento que adjuntamos, donde explicamos en qué consiste el proceso de RCx, qué beneficios aporta y cuál es nuestra experiencia y enfoque en este tipo de proyectos.